Oposiciones todo lo que debes saber para ser tener un empleo público

Oposiciones, todo los que debes saber para conseguir un empleo público

Todos los días nos encontramos con personas que preparan una oposición y percibimos su implicación y esfuerzo por aprobar el proceso.

Ahora bien, ¿qué es eso de opositar?

Pues cualquier oposición es un proceso selectivo, en el cual se ofertan un número limitado de plazas para acceder a un puesto de trabajo estable.

Cualquier oposición, suele constar de varias pruebas que tiene que superar cada opositor/a. Entre los resultados obtenidos del personal participante, se seleccionan aquellos aspirantes que hayan obtenido los mejores resultados, tantos como números de plazas.

Cada año, la Administración Pública, anuncia una oferta de empleo público, informando de  la cantidad de plazas para cada oposición. Esta oferta de empleo sale posteriormente en los boletines oficiales correspondientes, bien en el Boletín Oficial del Estado  (BOE), cuando la oposición es para todo el territorio nacional, o en el caso de Galicia, por ejemplo en el Diario Oficial de Galicia (DOGA).

Una vez hecha dichas publicaciones, cada opositor/a debe estar atento a la convocatoria de examen de oposición. En ella se dictan los requisitos y normas que debe cumplir cada participante para entrar en el proceso.

Normalmente se pagan unas tasas de examen y se cubre una instancia de forma telemática para que cada organismo sepa cuántas personas se van a examinar. Estas instancias son revisadas y se determina qué participante está admitido en el proceso de oposición.

Posteriormente se establecen unos días para reclamaciones y finalmente se publican unas listas de admitidos. Llegados a este punto, solamente hay que estar atentos a las fechas y lugares de examen, que normalmente suelen ser en las mismas fechas. Hay procesos de oposición que se convocan cada año, otro sin embargo, cada x años.

Hay veces, que la convocatoria de oposición la hace la Diputación, un Ayuntamiento… Estas suelen publicarse en la página web del ayuntamiento, Diputación… y también en el tablón de anuncios de los mismos.

Así, si quieres ir a una oposición para ser funcionario, debes estar atento a todo lo anterior.

Quiero tener un trabajo público

Para tener un trabajo público debes saber que existen los siguientes tipos empleados:
A/ Funcionarios de carrera: son aquellas personas que están vinculadas a una administración pública y que pueden tener una relación laboral fija con la administración. Este grupo se subdivide a su vez en:

  • Grupo A: pueden acceder aquellos que posean una titulación universitaria. Se hace la siguiente clasificación: A1: licenciados. A2: diplomados universitarios.
  • Grupo B: incluye a los titulados como técnico superior.
  • Grupo C: Aquí tenemos el C1: personas con el título de bachillerato o técnico y el C2, en las que se incluyen a las personas que posean el graduado en ESO.

B/ Funcionarios interinos: son nombrados para desempeñar funciones de los funcionarios de carrera, cuando se dan los siguientes casos:

  • Cuando un funcionario de carrera debe ser sustituido por algún motivo.
  • Cuando quedan plazas vacantes.
  • Cuando se acumula el trabajo para un máximo de 6 meses y es necesario aumentar el personal.

C/Personal laboral:   aquellas personas que prestan servicios y reciben un salario por la administración.
D/Personal eventual: trabajan por contratos y no es un personal permanente.

Ahora bien, ¿Qué requisitos debes cumplir para ir a una oposición?

En general debes:

  1. Tener la formación específica para desempeñar la labor del puesto por el que quieres obtener una plaza.
  2. Estar en el rango de edad. Normalmente ser mayor de 18 años.
  3. Tener nacionalidad española.
  4. En caso de opositar en una Comunidad Autónoma con lengua cooficial, acreditar el conocimiento de la misma con el nivel correspondiente. En el caso de Galicia, se acredita con el CELGA.
  5. Experiencia profesional, cursos formativos, cumplir las bases de la convocatoria…

Quiero opositar. ¿Cómo lo hago?

1º/ Decide presentarte a una oposición acorde a tu titulación, o a una en donde cumplas las bases del proceso.
2º/ Infórmate en una academia, sindicato, amigo/a opositor/a, preparador/a, sobre:

– Temario y número de exámenes.
– Fase de concurso: Baremación de los méritos relacionados con el puesto (experiencia laboral, cursos de formación, idiomas, etc.).
– Plazo desde la publicación de la convocatoria hasta el primer examen.
– Titulación exigida. Puede ser una titulación básica (certificado o graduado escolarbachillerato) o una titulación superior (FP II, diplomatura o licenciatura universitaria). Si no dispones de la titulación correspondiente, entonces no puedes acceder a la oposición.

3º/ Escoge aquella oposición en la que sientas que encajas: existen muchas oposiciones a las que te puedes presentar. Infórmate bien, qué trabajo vas a desempeñar, la calidad de vida que puede ofrecerte el puesto, si es vocacional, si te da opción a escoger destino, retribución, en fin, que sea compatible con tu situación personal.   Escoger bien una oposición te ayudará a obtener una plaza más fácilmente.

4º/ Ten presente todos los datos de la oposición e infórmate muy bien sobre sus bases y el proceso selectivo.
Es uno de los datos más importantes. Debes cumplirlos para que no te excluyan del proceso. Esto implica leer detalladamente la convocatoria de examen: plazas, destinos, requisitos, normas a cumplir…

5º/ Prepárate:

  • Si es la 1º vez que preparas una oposición, lo mejor es apuntarte a una academia o buscarte un preparador. Allí te facilitarán el temario, modelos de exámenes y mucha información sobre el proceso. Además, podrás contactar con mucha gente en tu misma situación y poder motivarte, compartir y empatizar.
  • Piensa que preparar una oposición no es fácil, si no, todas/os seríamos funcionarias/os. Tendrás momentos en los que no podrás dedicarle todo el tiempo programado por imprevistos. Muchas veces disponer de todo el tiempo, puede ser también un inconveniente, así que, organízate.
  • Programa un horario semanal realista. Es necesario que el tiempo que le dediques sea de calidad y no tanto cantidad. A lo largo del proceso va a ser más productivo. Muchos opositores aconsejan combinar tiempo de estudio con tiempo de descanso. Decide cuánto tiempo le vas a dedicar y cúmplelo, pero no te obsesiones. Puedes dedicarle, por ejemplo, 5 días a la semana y otros dos de descanso. Es necesario desconectar para volver a la preparación del proceso con fuerza.
  • Evalúa tu programación de estudio:  muchas veces no conseguimos llevar a cabo todo lo programado, por los motivos que sean: calculamos mal el tiempo, el horario escogido no es que mejor se ajusta, las metas marcadas eran muy altas o muy bajas…, por ese motivo, conviene que cada semana se reajuste la programación hasta que te sientas cómodo con el horario y consigas establecer un hábito de estudio real.
  • Sé constante y pronto te harás con un hábito de estudio.
  • Cumple los plazos y el trabajo personal que te pide tu academia o preparador/a: piensa que está todo programado para que tú vayas con toda la materia preparada para tu oposición, así que intenta en la medida de lo posible, ser constante durante tu preparación, evitarás agobios, altibajos y sentimientos de culpa. Cuando asistas a tus clases resuelve dudas que hayas apuntado durante tu tiempo de estudio.
  • ¡Distracciones durante el estudio, fuera! Hoy en día, las nuevas tecnologías son enemigas del opositor/a. Durante tu estudio debes tener móvil apagado o silenciado, únicamente debes tener el material de tu oposición contigo. Céntrate. El tiempo que has programado es únicamente para la preparación de tu oposición.
  • Haz ejercicio y lleva una dieta equilibrada. Probablemente pases bastante tiempo estudiando y preparándote para superar con éxito tu oposición. Será por lo tanto importante oxigenar tu cuerpo con algún deporte como la natación, deporte reglado en equipo, senderismo, lo que más te guste, así que, si no puedes sacar ½ hora diaria para hacer deporte, hazlo por lo menos 3 días a la semana. Además, alimentarte bien también va de la mano de tu rendimiento mental.

6º/ Enfréntate a tu oposición: una vez llegado el momento, evita los comentarios negativos. Ese día es tu día. Piensa en que lo vas a hacer lo mejor que puedas. Céntrate en ti. Evita los comentarios de los demás, sobre todo aquellos negativos que puedan desconcentrarte. Hazlo lo mejor que puedas. Los resultados llegarán.

7º/ El resultado: como ya hemos dicho al principio, aprobar una oposición no es fácil, y mucho menos, obtener una plaza. A veces, se consigue a la primera, pero puede ocurrir también que no sea así. No te sientas fracasado ni te frustres. Si no consigues una plaza o un aprobado, por lo menos quedar entre los mejores, quizás puedas hacer alguna sustitución. Piensa que tienes mucho camino andado. Has absorbido mucho conocimiento que puedes aprovechar en la convocatoria siguiente, estás más capacitada/o, conoces mejor el proceso ya que lo has vivido, siéntete por lo tanto más fuerte, completa/o y si lo sigues intentando acabarás consiguiéndolo. Evalúate y supérate.

Tipos de oposiciones y titulación requerida

1.- CUERPOS DE SEGURIDAD: Oposiciones a guardia civil, ejército,oposiciones a policía local, oposiciones a policía nacional, bombero y agente forestal.
Para poder opositar al cuerpo de seguridad es necesario estar en posesión del título de graduado en ESO y dependiendo de la convocatoria el título de Bachillerato.
En caso que querer ascender en el cuerpo se requerirá una titulación superior.

2.- PROFESIONES RELACIONADAS CON LA SALUD: médico, enfermero, veterinario, logopeda, fisioterapeuta, psicólogo, auxiliar administrativo y celador.
Se requiere titulación universitaria específica de cada profesión. Para desempeñar la labor de celador o auxiliar administrativo en servicios de salud, se pide el graduado en ESO.

3.- EDUCACIÓN: maestros, profesores y conserjes escolares.
Requieren de estudios universitarios, y además, los profesores deben estar en posesión de una licenciatura o máster universitario. Los conserjes tendrán el graduado en ESO.

4.- ADMINISTRACIÓN: administrador, administrativo, auxiliar administrativo y atención al público.
Titulación universitaria en función del cargo. Los administrativos, auxiliares y personal de atención al público, graduado en ESO.

5.- JUSTICIA: juez, fiscal, abogado del estado, ayudante de instituciones penitenciarias, funcionario de tramitación procesal y gestión procesal y administrativa.
Las 3 primeras requieren de carrera universitaria habilitada para ejercer la profesión y las restantes, graduado en ESO.

6.- HACIENDA Y SEGURIDAD SOCIAL: inspector/a de trabajo y seguridad social, inspector de hacienda, técnico de hacienda, agente de hacienda pública.
Requieren todas de estudios universitarios, excepto el agente de hacienda pública que necesita estar en posesión de título de bachillerato o técnico.

7.- CORREOS. Posesión de graduado en ESO.

8.- SERVICIOS SOCIALES: educador social y trabajador social.
Requiere de titulación universitaria.

9.- AEROPUERTOS: controlador aéreo, técnico administrativo, agente área de movimiento.

Ejemplo de oposición

Antes de ver ejemplos, tenemos que diferenciar los siguientes términos:

Oposición: se realiza una o más pruebas teóricas y prácticas.
Concurso: proceso en el que cuentan los méritos del candidato como formación o experiencia laboral.
Concurso – Oposición: combina los dos procesos anteriores.

Veamos ahora algunos ejemplos:

Oposición al cuerpo de Maestros (Galicia): es una fase de concurso oposición y consta de las siguientes pruebas:

1º prueba para las oposiciones a Maestro de Galicia

Parte A: consiste en un examen práctico en el cual el docente tiene que demostrar el dominio de sus conocimientos de habilidades técnicas y formativas de la especialidad a la que opte respaldándose en la legislación educativa.

Parte B: aquí el/la aspirante desarrollará uno de los temas que forman parte del temario de la oposición. Por ejemplo, en los opositores que quieren formar parte del cuerpo de maestros, tienen que estudiar 25 temas. El tribunal de oposición extrae 3 bolas de los 25 temas al azar, y el aspirante tiene que elegir uno y desarrollarlo.

Llegados a este punto, se hace una criba de los opositores. Para poder pasar a la 2º prueba tienen que haber superado la 1º prueba.

2º prueba para las oposiciones a Maestro de Galicia

Parte A: presentación y defensa de la programación didáctica.

Parte B: preparación y exposición oral de una unidad didáctica de la programación ante el tribunal.

Oposición a celador

En el caso de que las plazas de celador se otorguen por concurso-oposición, la fase de oposición consistirá en realizar un examen tipo test sobre el temario publicado en las bases de la convocatoria. Mientras que en la fase de concurso se procede a valorar la experiencia profesional del aspirante según unos baremos establecidos en la convocatoria.

Oposición a auxiliar administrativo

Entre las oposiciones a auxiliar administrativo encontramos diferentes tipos o especialidades dependiendo del organismo convocante. Así, hay oposiciones al cuerpo de auxiliares administrativos del Estado, para ayuntamientos, corporaciones locales, consorcios, patronatos u otras más específicas como auxiliar administrativo judicial.

En cuanto al proceso de selección muchas de ellas son oposición o concurso-oposición. Las pruebas varían según las bases de cada convocatoria y las peculiaridades de cada puesto. Pero, en general, en la fase de oposición se suelen realizar las siguientes pruebas:

  • Cuestionario tipo test en el que hay que responder a entre cien y ciento cincuenta preguntas relacionadas con el temario general de la oposición.
  • Desarrollo de un tema que puede ser del temario general o de una parte específica de la oposición. En esta prueba además de los conocimientos también se valora la calidad de la composición gramatical y la claridad de la exposición.
  • Prueba práctica que suele estar destinada a evaluar los conocimientos y el manejo del procesador de textos, hojas de cálculo y, en general, del ordenador.
  • Prueba de idiomas orientada a verificar el nivel de una lengua extranjera o una de las lenguas cooficiales de España. En algunas oposiciones esta prueba puede ser de carácter voluntario.

En el caso de que sea una oposición-concurso, en la fase de concurso se valoran los méritos detallados en las bases que pueden ser experiencia profesional, acreditación de cursos y estudios que guarden relación directa con las funciones de la plaza y otros méritos concretos.

Oposición a bomberos consta principalmente de las siguientes pruebas

– Prueba teórica. Esta prueba se basa en los temas que figuran en el anexo de las bases que rijan la convocatoria. Suele tratarse ser temas, por un lado, de organización del Estado, régimen local, función pública local, etc. y, por otro, temas relativos al temario específico de bomberos: teoría del fuego, agentes extintores, medios de extinción, etc.

– Prueba física. En las bases de cada convocatoria aparecen las diferentes pruebas que el opositor deberá realizar con sus respectivos tiempos. En muchos casos, dependiendo del tiempo se obtiene una puntuación u otra (a mejor tiempo más puntos). En otras ocasiones simplemente hay que superar la prueba en los tiempos establecidos en las bases. No existe algo fijo, sino que cada comunidad y cada convocatoria marcará las pruebas que deberán realizarse.

– Prueba psicotécnica y/o de personalidad. Consiste en la realización de diferentes test psicotécnicos; éstos pueden ser de inteligencia, de razonamiento abstracto, de figuras… También pueden realizarse test de personalidad.

– Reconocimiento médico. Una vez superadas todas las pruebas de la oposición y obtenido un puesto en la convocatoria, el opositor debe pasar un reconocimiento médico que acredite que reúne todos los requisitos exigidos en la convocatoria, así como que no posee ninguno de los motivos de exclusión de dicha convocatoria.

En algunas oposiciones concretas hay una prueba de oficio. Esta prueba consiste en demostrar que se tienen los conocimientos propios de un oficio concreto: electricista, fontanero, albañil, etc. En otras oposiciones hay una prueba de conducción; esto suele ser cuando la convocatoria es para bombero conductor, y consistirá en realizar la conducción de un camión o de diferentes vehículos para demostrar la habilidad del opositor.

Estas dos pruebas no son habituales, sólo se dan en alguna ocasión, pero es conveniente tenerlas en cuenta y saber que pueden aparecer en alguna convocatoria.

También existen ciertas convocatorias en las que pueden aparecer los denominados “casos prácticos” en los que el alumno debe desarrollar por escrito las actuaciones que se llevarían a cabo en un siniestro donde procedan a actuar los bomberos. Los casos prácticos planteados suelen parecerse a casos reales y versan sobre las materias que piden en las bases de la convocatoria.

El orden de estas pruebas no es siempre el mismo, no existe un orden fijo. Cada convocatoria establece el orden de realización de esas pruebas, por eso es imprescindible consultar las bases que rigen cada convocatoria.

Autora: Natalia Rodríguez Martinez